La talla es uno de los factores que más cambia la experiencia con una faja. Elegir una talla demasiado grande puede reducir la sensación de soporte, pero escoger una demasiado pequeña tampoco significa que obtendrás un mejor resultado.
Empieza por tus medidas actuales
No uses como única referencia la talla de jeans o la talla que comprabas hace meses. Toma las medidas solicitadas en la guía de la marca y compáralas con la tabla correspondiente a la referencia que quieres comprar.
Una faja debe sentirse firme, no insoportable
Al cerrarla puede sentirse ajustada, pero deberías poder respirar con normalidad y moverte de acuerdo con el tipo de prenda. Dolor, hormigueo, adormecimiento o presión que empeora progresivamente son señales de que el ajuste debe revisarse.
El tipo de cuerpo también importa
Dos personas con la misma medida de cintura pueden tener proporciones diferentes en cadera, torso o muslo. Por eso conviene mirar todas las medidas relevantes y, si quedas entre tallas, pedir asesoría antes de elegir.
No todas las referencias tallan igual
El material, el largo, los paneles de compresión y el sistema de cierre pueden hacer que dos modelos se sientan distintos. Revisa siempre la información específica del producto.
Si necesitas ayuda, puedes escribir a la asesoría de San Angelo por WhatsApp antes de comprar y tener a la mano tus medidas. En un contexto postquirúrgico, confirma además con tu profesional qué tipo de compresión necesita tu proceso.